Mundo Tradicional es una publicación dedicada al estudio de la espiritualidad de Oriente y de Occidente, especialmente de algunas de sus formas tradicionales, destacando la importancia de su mensaje y su plena actualidad a la hora de orientarse cabalmente dentro del confuso ámbito de las corrientes y modas del pensamiento moderno, tan extrañas al verdadero espíritu humano.

sábado, 12 de mayo de 2018

EL UNIVERSO COMO CREACIÓN, MANIFESTACIÓN O ILUSIÓN, por Manuel Plana

Introducción

Como bien dice A. Einstein: “Los conceptos físicos son creaciones libres del intelecto determinadas por el mundo exterior”. En efecto, todo lo que la ciencia moderna dice saber sobre la “creación” son concepciones y suposiciones construidas en base a la información que suministran los sentidos, pero ignora todo del universo que se extiende fuera y más allá del alcance de los mismos, ya sea usando sofisticadas prótesis tecnológicas; solo concibe una creación exclusivamente material. 
Como sabe que la percepción sensorial del mundo objetivo -supuestamente material- es relativa, limitada y cambia en cada especie e incluso con el tiempo en el individuo, todo se intenta explicar mediante abstracciones matemáticas, deducidas también, precisamente, de la información sensorial pero con un aval que se le antoja axiomático por racional, pues parece adaptarse al comportamiento del mundo físico, es decir, sensorial. 
Sin embargo, el lenguaje matemático no es un corsé en el que quede atrapada la realidad, ni siquiera el mundo físico; además, la eficacia de su carácter deductivo (causa y efecto horizontales) depende no tanto de él mismo, sino de una comprensión justa de su naturaleza y función. Y aquí se parte de una concepción meramente cuantitativa suya, preestablecida por el alcance real de esa inteligencia misma. Si ésta contempla el mundo como un simple campo sensible (material) de medidas, pesos y magnitudes, sus deducciones no irán más allá del límite de las apariencias, fenómenos y efectos. Las verdaderas causas permanecerán ignotas. No podrá percibir otro campo superior y mucho más sutil de cualidades, energías y esencias insospechadas para él, ni otras dimensiones de la realidad que los números también simbolizan, como lo prueba su origen también sagrado y metafísico. 

jueves, 26 de abril de 2018

DE LO SENSIBLE A LO SUPRASENSIBLE. ALGUNOS TÉRMINOS DE LA ESTÉTICA INDIA*, por K.D. Tripathi **

El enfoque indio holístico y cosmocéntrico rige toda la visión india de las artes y de la estética. Por consiguiente, una investigación acerca de la concepción india del tiempo, del espacio, de la dirección, del universo, de la substancia o de los elementos, de los números, de la relación de la acción, etc., es esencial para entender con claridad las artes la estética indias, como también lo es la indagación en la naturaleza del atman. El concepto de mahābhūtas* puede servir de punto de partida para una mejor comprensión del mundo de la diferenciación, el universo del nombre y de la forma, reflejado en todas las manifestaciones artísticas. No obstante, la cuestión metafísica de superar el obstáculo del sentido del ego en la forma del "yo" limitado y del "mío", que ha supuesto el principal problema en casi todas las escuelas de filosofía védica y no védica, también está vinculada con la visión india del proceso creativo y  de la experiencia estética.
    La postulación del Ser como pura unidad y no-diferenciación para explicar la profunda correlación de los aspectos objetivo y subjetivo de la realidad culmina en la teoría estética de la experiencia unificada del rasa. El sistema de correspondencias entre el macrocosmos y el microcosmos, que vincula lo grosero y lo sutil, el sentido de la percepción y los estados emotivo humanos, prepara el camino para esta experiencia estética de unidad. 
    La multiplicidad del nombre y de la forma, la participación imaginativa y la celebración del color, del sonido, del tacto y del olfato sencillamente no termina aquí. Va más allá, llega hasta la unidad del Ser mediante la despersonalización de los estados emotivos. Para un esteta es un viaje desde lo sensual hasta lo suprasensual y en la expresión creativa, (1) para el artista supone un proceso a la inversa desde la unidad hasta la multiplicidad. Las tradiciones védicas y agámicas ofrecen una sólida base para esta teoría estética.

lunes, 9 de abril de 2018

DEL RETORNO A LA PATRIA ORIGINAL (MATRIZ PRIMORDIAL DE LA CREACIÓN) CON LA LLAVE QUE CIERRA Y QUE ABRE (y parte III), por Ana Emilia Agüero de Chazal

William Adolphe Bouguereau, Madre Patria (1883) 

Del útero original a la simiente divina

El tema de la gran liberación está referido al retorno a Binah, la Madre Primordial, llamada también Éden o Jardín de las almas. Con Binah se entra al nivel más elevado de los 4 mundos en los que se despliega el árbol de la vida, el nivel de Atziluth.
El retorno a Binah “Entendimiento”, supone el regreso al útero primordial, y a través de él al germen divino primero que viene de la simiente del Padre representada en la letra iud, donde ya estamos en el nivel de Jokmah “Inteligencia”, séfirah llamada “el Padre”. Ambas, Jokmah (Padre) y Binah (Madre), han partido de Keter “Corona”.
“La Séfirah Keter es llamada también el Anciano de los ancianos. Éste está compuesto por tres naturalezas o principios superpuestos: varón, hembra e hijo.” O sea que Keter, la cual representa la Unidad, y la cabeza de la Creación, contiene ya los tres principios. Y por eso de ella parten la séfirah Jokmah “Inteligencia” llamada “Padre”, en columna derecha relacionada con el principio masculino; la séfirah Binah “Entendimiento” llamada “Madre”, en la columna izquierda del principio femenino; y la séfirah oculta Daat “Conocimiento” que une a ambas en la columna central, relacionada con el tercer principio. 
Así como Keter (Corona) es la cabeza del árbol sefirótico y en ella se encuentran tres naturalezas superpuestas, la palabra Bereshit representa la cabeza de la Creación y en ella se expresan tres naturalezas varón, hembra e hijo.
Este tema del Principio de la Creación visto como un matrimonio entre un aspecto masculino y otro femenino, aspectos que a su vez parten de un principio original e indiferenciado está presente en la  palabra Bereshit, ya que no solo nos presentaba las tres naturalezas del varón, la hembra e hijo, sino en realidad cuatro, a través de un principio original previo, del cual parte la primera pareja de opuestos (“varón y hembra” o “Padre y madre”). Y en éste principio primero y original es donde esas dos naturalezas se encontraban indisolubles, tal como en aquel principio que representaba al hijo (37) por ser el producto de los dos contrarios y contener ambos atributos. 

sábado, 24 de marzo de 2018

¿RELIGIÓN O IDOLATRÍA? por Manuel Plana

“No temo porque volváis al sirk (asociacionismo, idolatría) de las imágenes, sino por el sirk sutil (sirk-al-jafi)”
Hadith del profeta Muhammad

En su sentido más corriente y superficial, la idolatría es adorar imágenes o representaciones figurativas y naturalistas de todo lo metafísico, pero, como indica el hadith del Profeta Muhammad (slaws), existe una forma de idolatría sutil más peligrosa incluso que esa por lo que tiene de encubierta y disfrazada.
La idolatría o panteísmo, como forma religiosa, raramente ha existido en los pueblos sin la noción simultánea, ya fuera vaga, de un dios supremo, “padre”, “abuelo” o ancestro de los dioses, de un “Altísimo”, de un “Uno” o de un “deus otiosus” que se retira tras crear el mundo dejando el gobierno a sus ministros. Sobretodo, ha sido la visión de los orientalistas occidentales  y de la propia iglesia los que han visto idolatrías por doquier al interpretar estas tradiciones desde su propia óptica, tan diferentes a un pensamiento como el moderno exento por completo de referencias de este tipo. No obstante, el cristianismo católico mismo está poblado de muchas devociones particulares a santos que en algunos casos bien podrían calificarse de idólatras. Las sociedades declaradamente “idólatras” han supuesto siempre una decadencia de la tradición primitiva (como Grecia y Roma en sus últimos estadios o las tribus árabes pre-islámicas, p.e.). El ídolo hace aquí de intermediario entre la realidad divina y el hombre, es decir de símbolo, pero precisamente, confundir el símbolo con lo simbolizado es idolatría. Pero ésta confusión tiene aspectos y matices bastante sutiles, tanto que muchos idólatras de pensamiento y de obra son absolutamente inconscientes de serlo, antes bien, convencidos de estar en posesión exclusiva de la verdad.

viernes, 9 de marzo de 2018

DEL RETORNO A LA PATRIA ORIGINAL (MATRIZ PRIMORDIAL DE LA CREACIÓN) CON LA LLAVE QUE CIERRA Y QUE ABRE (parte II), por Ana Emilia Agüero de Chazal

William Adolphe Bouguereau, Madre Patria (1883) 

La separación de Dios y la Matrona

Dijimos que la Shekinah está ligada al centro sagrado. También dijimos que el pecado es lo que crea distancia con el principio, y en palabras del Zohar lo que separa a la Matrona de Dios.
Durante el Éxodo la Presencia Divina habitaba sobre el Arca de la Alianza, dentro del Tabernáculo realizado por Moisés bajo las instrucciones de Dios. Luego pasó a habitar en el Tabernáculo del Templo construido por Salomón, “desde donde se establece un vínculo directo con la morada del Rey en la Jerusalén Celestial”. Manifiesta el Zohar que, con Moisés la Divina Presencia o Matrona toma contacto con el Mundo de Abajo por primera vez; pero Salomón fue el primero en unir a la Matrona con su Esposo de Arriba, permaneciendo ella aquí abajo. Con Salomón la Shekinah al habitar el Templo que simboliza el corazón del centro sagrado del mundo, se encuentra ocupando el lugar del polo espiritual, asegurando así la comunión entre la Tierra y el Cielo, aquello que significa en algún nivel la Unión de la Matrona y el Rey.
Pero desde que el Templo fue destruido y profanado por los pecados de los hombres, Dios se retira a lo más alejado del cielo y quita sus ojos del templo, y del pueblo de Israel. El pueblo es exiliado y acompañado en este exilio por la Shekinah, la cual debe abandonar desde entonces el lugar del polo, el centro sagrado se ha perdido y con esto el contacto directo con el Cielo. La Shekinah se retira al exilio para proteger al pueblo de Israel, y sufre por él como una madre sufre por sus hijos.
El exilio de la Shekinah al abandonar el lugar del polo espiritual, el corazón del centro sagrado del mundo, puede ser considerado de alguna manera como un alejamiento de la Presencia Divina del mundo, nos advierte el Zohar. Dicho alejamiento produce la pérdida del centro sagrado, el cual deviene inaccesible. Desde entonces al no haber comunicación directa entre el Mundo de Abajo y el Mundo de Arriba de donde proviene la Misericordia Divina, este mundo cae bajo el dominio del Rigor y la Shekinah sufre porque el pueblo de Israel está en exilio en la tierra del rigor.
“Pero ahora que el Templo está destruido y que la Shekinah está con Israel en el exilio, no hay ni un solo día sin maldición; el mundo está maldito y no hay alegría ni Arriba ni Abajo.”

miércoles, 21 de febrero de 2018

PALABRA, LENGUAJE Y TRADICIÓN ESCRITA EN EL TASAWWUF ISLÁMICO, por Manuel Plana

El Islam, como el judaísmo y el cristianismo primitivo (hasta su “romanización”), son tradiciones iconoclastas: no conciben hacerse imágenes o representaciones figurativas y/o antropomórficas de lo divino, ya que en su trascendencia lo divino esta libre de materialidad, de forma, figura, condición y limitación alguna, aunque a la vez se manifieste en su inmanencia con todas las formas de la creación mediante una variedad incalculable de seres, modalidades y estados.
Son pues religiones que ponen énfasis en la trascendencia divina más que en su inmanencia, ya que en el segundo caso observan el peligro de caer en un panteísmo o  naturalismo, al confundir la acción de la naturaleza sensible con el obrar divino, y de ahí al ateísmo hay apenas un paso.
Apelando sobretodo a la trascendencia, el Islam prefiere representar todo el mundo espiritual de manera abstracta, no figurativa, siendo una cultura de origen nómada. En efecto, el ancestro bíblico de los pueblos árabes –en esa época aún no islámicos- es Ismael, el primogénito de Abraham, hijo suyo y de la esclava egipcia Agar. Los pueblos nómadas, como el  hebreo y el árabe original, no se asientan en lugares fijos, no tienen necesidad de construir ciudades ni de practicar sus artes plásticas ya que su vida se desarrolla en ámbitos espaciales siempre abiertos y diferentes al estar en permanente movimiento. Practican sobretodo las artes del tiempo: el canto, la música, la danza, la poesía, el tejido y sobretodo la caligrafía y el arabesco. Pero la base de todas esas manifestaciones artísticas es eminentemente la lengua sagrada, el árabe en este caso.

viernes, 9 de febrero de 2018

DEL RETORNO A LA PATRIA ORIGINAL (MATRIZ PRIMORDIAL DE LA CREACIÓN) CON LA LLAVE QUE CIERRA Y QUE ABRE (parte I), por Ana Emilia Agüero de Chazal

William Adolphe Bouguereau, Madre Patria (1883) 
El alejamiento del Principio
El título de este texto, “El retorno a la Patria Original”, hace referencia al tema del “Retorno al Principio”. La idea de retorno o vuelta al principio supone que hubo un alejamiento previo, alejamiento que representaría una caída, un descenso desde una condición original.
Podemos considerar el concepto de alejamiento del principio desde diferentes escalas o niveles:
Desde el nivel más elevado, podríamos ver al Principio como aquel punto de partida de toda la Creación, llamado por los cabalistas la “cabeza” de la creación, representado en la letra iud. El principio estaría situado en ese punto crucial entre el paso de lo inmanifestado a lo manifestado, en ese paso entre el “No ser” y el “Ser”. Desde esta perspectiva el Principio es aquella Unidad Primordial de la que todo parte. Entonces todo el proceso de manifestación del mundo, la existencia misma, puede considerarse como alejamiento del Principio o una consecuencia de él. La etimología de la palabra existencia lo indica, “ex-estare” significa “estar fuera de”.
Existir es “estar fuera de” ese Principio que constituye el origen de todo, es estar fuera de la Unidad que ha partido del “No Ser”, el Ein Sof de los cabalistas. Por ello la existencia misma constituye un alejamiento del Principio, estando fuera de él.
Pero desde otro nivel o escala, ya dentro de este mundo, al Principio representado geométricamente en el centro del círculo, podemos considerarlo en relación con el centro sagrado, el corazón del mundo. Y dentro de este nivel considerarlo en correspondencia a los diferentes ciclos o edades.

domingo, 4 de febrero de 2018

CICLO DE INTRODUCCIÓN AL SHIVAÍSMO ADVAITA CACHEMIR


Ciclo de 4 conferencias:
Jueves 8, 15, 22 de febrero y 1 de marzo, a las 19:30 horas en la sede de Plural-21, Calle Cartagena 230, 5º 1ª Barcelona, 93 450 1300.


a cargo de:
Manuel Plana, director de la revista digital Mundo Tradicional. Iniciado en el Shivaismo Cachemir hace ocho años por su gurujji Kamlesh Datta Tripaty, del linaje Acharya Rameshwar Jha Abhinâvaguptapâda de Varanasi, India.

Se trata de la tradición espiritual más antigua de la humanidad, remontándose sus verdaderos orígenes a la propia Edad de Oro, pero reformulada en diferentes épocas, y por última vez en el S-VIII-IX por Vasugupta y discípulos directos e indirectos suyos, como Ksemarâja, Utpaladeva y Abhinavagupta en especial, que a la vez sintetiza y desarrolla brillantemente varias de sus ramas en la forma del TRIKA. Es una tradición eminentemente metafísica, es decir, no dual e iniciática cuyo linaje (parampâra) se ha conservado ininterrumpidamente y sin fractura hasta nuestros días. Todo eso a pesar de ser una tradición prácticamente desconocida en todo Occidente.
Como tal, ocupa un lugar preeminente dentro del Sanatana Dharma siendo, de hecho, su expresión más neta, aunque no se encuentre entre los seis dharsanas védicos sino en los antiguos ágamas tántricos, revelados e inspirados directamente por Shiva, y guardada celosamente su tradición como forma de iniciación superior para este ciclo cósmico.
La lógica no dual que despliega su doctrina, cristalina e irrebatible como los axiomas matemáticos, es prácticamente desconocida en Occidente y en especial de la mentalidad moderna. Por ello y a la par de abordarla, se hace imprescindible tomar consciencia primero de las importantes limitaciones del pensamiento dual común, asumido como categórico por la mentalidad moderna, ya que es un fenómeno perfectamente inconsciente por parte de la población, tanto como el propio estado de severa limitación del individuo.
Al ser la más alta expresión del tantrismo advaita, todo su bagaje espiritual se dirige no solo a ser comprendido sino, sobretodo, vivenciado y experimentado, ya que la identidad indivisible del individuo con el Principio y con todo el universo, es la primera revelación y punto de partida, ser uno con todo.

PROGRAMA

1ª Sesión. Jueves,  8 de febrero 2018

Qué es Tradición y Religión. Metafísica-Iniciación, Religión-culto. Espiritualidad (terreno) y Religiosidad (mapa). Experiencia (certidumbre) y Creencia (opinión). Religiones por encima y por debajo de Mâyâ.
Lógica no-dual-metafísica. Lógica dual-física. Dualidad armónica y dualidad dicotómica.
La Conciencia, su papel metafísico y su verdadera naturaleza. Shiva-Sutras: estudio de sus primeros versos. Las cinco Shaktis y las cinco Acciones de Parâmashiva.

2ª Sesión. Jueves, 15 de febrero de 2018

El concepto de Libertad (svatantrya) y de auto-limitación (sankoca) del Absoluto.
El proceso de auto-limitación (Sankoca) y de auto-ignorancia (Akhyati) de la Suprema Conciencia: de lo infinito a lo finito, y de lo finito a lo infinito. La doctrina de la coexistencia de lo ilimitado y lo limitado.
Lîlâ o el Divino Juego. Anugraha-Shakti y Tirodhana-Shakti.
Los tres Malas. Los 36 Tattvas.

3ª Sesión. Jueves, 22 de febrero de 2018

El Parâmarthasâra de Abhinavagupta. Breve estudio de sus principales versos. Revisión de los 36 Tattvas y cosmología de los cuatro Andas.

4ª Sesión. Jueves, 1 de marzo de 2018

Satsang. Comentarios, aclaraciones y consultas con los asistentes sobre todos los temas tratados. Resumen de todo el programa. Breve sesión de meditación, recitación y explicación del mantra OM NAMAH SHIVÂYA, el mantra por excelencia de esta vía espiritual.

lunes, 22 de enero de 2018

TIEMPO E INTEMPORALIDAD EN LA TRADICIÓN HINDÚ, por Swami Satyananda Saraswati

Adoración a Shiva,
que eternamente da origen a los cinco procesos,
quien hace manifiesta la Realidad Suprema
que es al mismo tiempo el supremo valor,
su Ser (que es el Ser supremo de cada individuo),
que es una masa de Conciencia y de Dicha. 

Pratyabhijñâhrdayam. Ksemarâja


Enlazamos a continuación un artículo de Swami Satyānanda Saraswatī publicado en el libro "La Mística en el siglo XXI". Trotta Editorial, 2002 (Barcelona). Imprescindible para una fidedigna aproximación a la concepción sagrada de la temporalidad y la doctrina de los ciclos cósmicos en la espiritualidad hindú, desde sus propias fuentes de sabiduría atemporal. 

lunes, 8 de enero de 2018

ANTE LA CRISIS DEL CAPITALISMO. ALGUNAS REFLEXIONES DESDE EL SHIVAISMO ADVAITA, por Arcadio Rojo

No podemos combinar dos visiones al respecto: una de carácter dual religioso o científico que coincide o es más completa que la que nos proponen desde  las distintas corrientes en presencia,  y “completarla” con la visión No-Dual.
Solo debemos dar una única visión, la que se deriva del Shivaismo Advaita, para no entrar en contradicción con el avance en la transmisión y meditación propia de nuestro camino iniciático.
Esta visión No-Dual se sintetiza en que la única Realidad existente Paramashiva, el Único Yo Absoluto (Purnahamta), Eterna Vibración (Spanda, Shakti, Svatantrya) no está nunca en “crisis” ya que es la eterna Plenitud. Su Autolimitación (Akhyati), los distintos ciclos de Universos, no constituye ninguna “crisis”, ni pecado que espera redención en el futuro, sino que es su Divino Juego que en nada le afecta a su Plenitud. Paramashiva es el Gran Experimentador y todos los experimentadores y en ellos Se Autolimita y Se Auto-reconoce.
Por tanto, nada ni nadie está en “crisis” ya que la propia Autolimitación y la ignorancia que se deriva de ella es Paramashiva de modo indivisible. Todo, Paramashiva es Plenitud ya que toda la diversidad del Universo no deja de ser indisolublemente Él aunque sea finita o esté en la ignorancia.

sábado, 23 de diciembre de 2017

viernes, 8 de diciembre de 2017

LAS DUALIDADES CÓSMICAS, por René Guénon

En varias ocasiones se ha comentado que para comprender acertadamente las doctrinas no-duales, como el shivaismo advaita de cachemir o el advaita vedanta, primero debe tomarse clara consciencia del propio pensamiento dual, en qué consiste; su carácter ilusorio; qué alcance tiene; hasta que punto es legítimo y cuantos tipos de dualismo pueden haber. Sobre este tema presentamos un trabajo muy aclaratorio de R. Guénon que ahora puede encontrarse traducido en internet en algunas recopilaciones bastante recientes que para el caso es bien oportuno y muy aclaratorio.
La redacción

Sucede en ocasiones, más a menudo de lo que se cree comúnmente, que las teorías científicas más recientes, por las consecuencias que ellas implican, van a dar con ciertas concepciones antiguas generalmente olvidadas o desdeñadas durante la época que precedió inmediatamente la nuestra, y que además son obstinadamente ignoradas muy a menudo de manera preconcebida. Esos acercamientos pueden parecer extraños a ciertas mentalidades, y no obstante son un hecho, y un hecho extremadamente importante desde el punto de vista de la historia de las ideas; si uno lo tuviese en cuenta tanto como debiera, podría ser inducido a modificar muchas conclusiones. Para nosotros, no hay ideas verdaderamente nuevas (hablamos de ideas, entiéndase bien, y no de sus aplicaciones prácticas), pero lo que crea la ilusión de la novedad y la originalidad es que las mismas ideas han podido ser presentadas, según las épocas, bajo formas extremadamente diversas para adaptarse a mentalidades igualmente diferentes; se podría decir que no es lo que se piensa lo que varía, sino solamente la manera de pensarlo. Es así como, por ejemplo, la moderna "filosofía de las ciencias" acaba por coincidir con la antigua "cosmología" en algunos aspectos, aunque aquélla tenga un punto de partida totalmente distinto y proceda por una vía en cierto sentido inversa. Por supuesto, no se debería creer que, partiendo de las ciencias y sobre todo de las ciencias experimentales, sea posible alcanzar el dominio de la metafísica pura: la distancia es demasiado grande y la separación es demasiado profunda; pero al menos, se puede penetrar hasta un cierto punto en el dominio intermedio entre el de la metafísica y el de la ciencia en el sentido en que la entienden los modernos, dominio que era en la antigüedad y en la Edad Media, como lo es aún para los orientales, el de lo que llamaremos las "ciencias tradicionales". Estas ciencias eran tradicionales sobre todo porque ellas tenían, directa o indirectamente, un fundamento de orden metafísico, porque no eran, en suma, más que una aplicación de los principios metafísicos a tal o cual punto de vista más o menos especial, y este caso era en particular el de las especulaciones cosmológicas; no hay nada parecido a ello en las conclusiones filosóficas derivadas de las ciencias actuales, pero la coincidencia, cuando se produce, es más que remarcable. El punto de vista de los antiguos era esencialmente sintético; el de los modernos, por el contrario, se manifiesta como analítico, y si es susceptible de dar parcialmente los mismos resultados, no es sino por una vía mucho más larga y como desviada.

sábado, 11 de noviembre de 2017

LA ESTRECHA CORRESPONDENCIA ENTRE LOS CONCEPTOS ISLÁMICO Y CRISTIANO DE LA SANTIDAD, por Abdelbâqî Meftah

Los conceptos de la santidad (wilâya)(1) en el cristianismo y el Islam están íntimamente ligados y pueden ser enfocados bajo dos aspectos: metafísico e histórico.
El punto de vista metafísico, que es universal, dirige todos los demás grados de conocimiento en el conjunto de las tradiciones. El shaykh Muhyîdîn Ibn Arabi (560-638H / 1165-1240) trata de ello en numerosos pasajes de la suma enciclopédica al-futuhât al-makkiyya (2), al igual que ‘Abd al-Karîm al-Jîlî (767-832 H / 1366-1429) en su obra al-insân al-kâmil (3).
Por otra parte, Frithjof Schuon (1907-1998) hizo una exposición general de esta idea en dos libros: De la unidad trascendente de las religiones y Comprender el Islam.
Desde el punto de vista histórico, la documentación es limitada y las fuentes escasas, pues muy a menudo el tema es ocultado y voluntariamente escondido, a pesar de su profundidad y sus importantes aplicaciones, ocultación dirigida a su misma naturaleza. Que nosotros sepamos, aparte de algunos breves escritos carentes de precisión y claridad, la cuestión no ha sido abordada más que por Ibn Arabî, y el célebre sufí René Guénon (shaykh ‘Abd al-Wahîd Yahya: 1886-1951) que abrió Occidente al Islam  y al sufismo.
Este último, inicialmente cristiano, salido de una familia católica, más tarde musulmán egipcio instalado en Egipto hasta su muerte, pudo por ello experimentar plenamente el estrecho parentesco entre las formas cristiana e islámica de la santidad. Pese a ello, negaba haber abandonado la religión cristiana u otra para entrar en Islam, o haberse adherido a una nueva religión distinta de la que había seguido anteriormente.
Esta posición es perfectamente acorde con las afirmaciones de Ibn Arabî sobre la apostasía (al-ridda) y la entrada en Islam del judío o del cristiano. En efecto, dice: “El profeta Muhammad vino solamente a llamar la gente al islam. Los teólogos literalistas (‘ulamâ’ al-rusûm) afirman que esta conversión es imperativa, mientras que para nosotros esto no es así. Los cristianos, como al conjunto de las gentes del Libro, cuando entran en Islam, no cambian de religión (dîn), pues ésta comporta la fe en Muhammad y la adopción de su Ley cuando es enviado. Además, siendo su mensaje universal, nadie cambia de religión cuando entra en islam. Comprende pues esto". (4)

miércoles, 25 de octubre de 2017

EDITORIAL SÉPTIMO ANIVERSARIO

Bajo el nombre "Mundo Tradicional. Espiritualidad de Oriente y Occidente" nació hace siete años el proyecto de crear una revista-blog con la finalidad de difundir en el espacio virtual aspectos y formas de espiritualidad genuinas, fieles en su transmisión a sus orígenes revelados y lo más depuradas posibles de elementos espurios. 
Con gran satisfacción cumplimos este septenio de vigencia, con un total de 162 publicaciones de nivel a día de hoy, ya sean trabajos originales de autor o traducciones de textos en otras lenguas, inéditos al castellano. Una proeza impensable en un contexto y deriva como la actual, en la que abundan las mezcolanzas y fantasías nueva era, la piratería y apropiación de lo ajeno, o el aderezo interesado para consumo e impacto rápido, que denotan la falta de creatividad intelectual y sobre todo la incomprensión de la genuina Sabiduría Perenne. 
Con el tiempo, y modestamente, los visitantes han ido en un paulatino ascenso, así como los lectores que nos han remitido sus felicitaciones, inquietudes o cuestiones acordes a los temas abordados. 
Desde sus comienzos, como hemos reiterado en varias ocasiones, nos hemos propuesto abordar diferentes tradiciones sagradas siempre desde dentro, mostrando sus implicaciones iniciáticas y compromiso con la realización espiritual sincera, frente a otros abordajes más academicistas y externos, pero sin por ello renunciar al rigor doctrinal necesario que nos diferencia de las supercherías tan de moda. 
En este sentido, ha habido una importante labor de difusión y clarificación respecto al Sufismo o tasawwuf islámico, en tanto última Revelación profética y tal vez la más próxima a Occidente con una cierta regularidad, sin dejar de ser oriental y sin dejar de ser muy basta y heterogénea en sus distintas vías o turuq 
Del mismo modo, con el tiempo nos hemos centrado en presentar la considerada por muchos tradición vigente más antigua: el Shivaísmo tántrico de Cachemira, corriente advaita prevédica con una finura y sutileza doctrinal tal vez inigualables en la expresión prístina de su metafísica, y prácticamente desconocida en Occidente, al menos en lengua hispana, en la que presentamos algunas traducciones de shashtras de primer orden. 
Todo ello juntamente con importantes estudios y aproximaciones a la tradición hermético-occidental, a través del simbolismo masónico, la alquimia y la astrología principalmente, sin descuidar puntualmente trabajos sobre otros ámbitos como el chamanismo primitivo, el taoísmo, y la crítica del arte y de la modernidad. 
En ésta última dirección, y acorde a la perspectiva tradicional, siempre hemos puesto énfasis a la hora de discriminar la auténtica espiritualidad de la falsa, así como en diseccionar el proceso de oscurecimiento que capitanea el Occidente moderno, sumido en la ignorancia dual, puesto que queramos o no formamos parte de él, aunque sea ilusoriamente. 
Esperemos que continúe nuestra labor, bien sea discreta y sutilmente, en medio de esta frenética sociedad de la información y de las redes sociales en su papel aglutinante y disolvente, inevitable en el presente fin de ciclo pero que también ofrece nuevas posibilidades para quien permanece despierto en Espíritu.

La Redacción